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viernes, 10 de marzo de 2017

11.TEMA INVESTIGACIÓN



La motivación matemática en los alumnos

¿Cuál es el mayor obstáculo que pueden tener los niños cuando tienen que aprender matemáticas?

Casi siempre existe una predisposición negativa, que podríamos resumir con la frase, más que famosa y popular:  “… es que a mí no se me dan bien las matemáticas…” como consecuencia de un escaso aprendizaje de conceptos básicos en etapas anteriores, tal vez porque muchas veces no se tiene en cuenta el momento madurativo en el que se encuentra cada alumno sino simplemente el curso en el que está (pudiendo ocurrir que alumnos con la misma edad no puedan asimilar determinados conceptos por esa diferencia de maduración).
El juego se presta como un dinamizador imprescindible tanto en adquisición de habilidades afectivas como cognitivas, es por ello que la adquisición de conceptos ha de tener (sobre todo en los primeros cursos) un enfoque lúdico, con recompensas casi inmediatas que hagan apetecible el estudio.
Las carencias que presentan los alumnos españoles en comprensión lectora hacen más difícil la resolución de problemas y la correcta comprensión de los enunciados en los ejercicios.

¿Cuáles podrían ser los fallos en la metodología de enseñanza de matemáticas en primaria?

En general son aprendizajes teóricos, a veces, con escasa conexión con la vida real. Los ejercicios son demasiado repetitivos: presentan varios modelos y repiten varias veces los mismos modelos, provocando fatiga, cansancio o desinterés, unas veces por no alcanzar a ese grado de dificultad otras porque una vez aprendido les resulta aburrido. Sería deseable una mayor variedad y un mayor hincapié en técnicas instrumentales básicas.
Deberían incluir intercambios, reflexiones que favorezcan la investigación, trabajos en equipos incluso multidisciplinares con exposición posterior, que evita el miedo escénico y fomenta la defensa de sus argumentos.

¿Cuáles podrían ser las ventajas?

Los contenidos cada vez se adaptan más y mejor a la etapa madurativa (con las deficiencias antes mencionadas) del alumno, lo cual favorece que asimile los conceptos con contundencia. La utilización de TIC permite abarcar más contenidos, con situaciones reales y con un uso de las matemáticas aplicado a situaciones reales. También permiten actividades interactivas. Se potencia el trabajo de las técnicas instrumentales básicas (por ejemplo: cálculo mental).

¿Qué es lo mejor que se pueden hacer los padres para que un alumno le coja gusto a las matemáticas?

Lo primero es concienciar a los padres de que los maestros no tenemos una “varita mágica”; en contra podemos presentar los conceptos, motivar al alumno para que no lo vea como un trabajo sino como un reto y, sobre todo, ubicar al alumno en su nivel de adquisición de conocimientos; una vez afianzado un concepto pasar al siguiente y no antes. Sería bueno que trabajasen las matemáticas igual que puedan trabajar cualquier otra asignatura, desmitificando las dificultades y utilizando las herramientas que nos proporcionan los avances tecnológicos.

¿Qué ocurriría si se presentase un método de enseñanza de matemáticas que se adaptase al nivel de cada niño automáticamente?

Seguramente sería el ideal de todo maestro. Que ese método tuviese conciencia de la variedad de niveles madurativos y de conocimientos que se dan en un mismo aula y si además es capaz de responder a las exigencias del Ministerio en cuanto a logros académicos, mucho mejor.